miércoles, 14 de marzo de 2012
180 grados
Tanto Pene como yo (la Sastre es la puta ama), nos hemos debido a nuestros novios (o en el caso de falta de pareja, caso desconocido por Inés, según tengo entendido), a nuestros amigos.
El rollo infumable y absurdo que os acabo de meter como prólogo (de mierda) es para ambientar el shock que vais a vivir cuando os cuente que... Desde hace un par de meses, vivo en el campo.
SHO (acento argentino, que es como más intenso) EN EL CAMPO!
Pues sí; todo mi glamour a tomar por culo, jajajajaja. Comparto casa (de campo, evidentemente) con tres perros, un gato y dos hombres... Y hasta aquí puedo leer, jajajaja.
Y ya que estoy fuera de la ciudad ( así creo que suena más light, jajaja), pues oyes, que me estoy adaptando... Y cada mañana cojo a uno de los perros y nos vamos a correr, las dos juntas, como las locas, dándolo absolutamente todo. Y por las tardes, a la hora del tea (jajajaja) salimos las cuatro perras a pasear, como auténticas señoras que somos, no faltaría más. Además de pasear, me estoy empezando a acostumbrar a la jardinería, la fontanería, al bricolaje y al punto de cruz (aunque de ese ya sabía algo por un curso de CCC que hice de macramé, con el que te regalaban un DVD que se llamaba "iníciate con las agujas" (que me pareció un título muy total, pero un poco yonkarra, la verdad). Aunque claro, igual era la única manera de que alguien se comprara el curso entero.
Bueno, pues eso, que estoy bien y que intentaré (si mis múltiples actividades me lo permiten), escribir más a menudo, queridas amigas. Un beso en los morros.
martes, 22 de noviembre de 2011
Arana
sábado, 5 de noviembre de 2011
Pues eso
Soy una cretina; lo soy (mucho) y lo asumo. Cuando una acepta estas cosas, es como si se las tragara y las digiriera y, oyes, sientan mucho mejor. La cosa no es nueva (para nada), pero cada vez me doy más cuenta de lo equivocada que estoy en la vida. No voy a seguir por este camino, porque la entrada sería interminable (y carezco de tiempo) porque a mi alemán no hay cosa que le guste más que interrumpirme cuando hago algo... si no hago nada (99% del tiempo), pasa de mí como de comer chirlas (un beso, mamá), pero como me vea tecleando (es mucho peor si estoy leyendo), tiene la absoluta necesidad de molestarme sin parar. Se lo comenté un día a mi madre y me dijo, con resignación, que a ella (y a las vecinas en general) les pasaba lo mismo que a mí y cerró la conversación espetándome que los hombres son así. No me atreví a preguntar qué piensa que soy yo... y no fue por vergüenza, sino por miedo a su respuesta.. Desde ese día escribo en femenino porque me sale del conejo, jajajajaja.
A lo que iba, que soy una cretina, porque a menudo, además de absurda, soy un poco altiva y me porto como una auténtica zorra. Este no fue del todo el caso, pero casi. Tuve la oportunidad de conocerte en persona, pero no lo hice. Te veía a diario, pero erais demasiados y no me interesé. Después un amigo me habló muy bien de ti y un día, por cosas de las redes sociales (jajajajaja), empezamos a chatear. Y me encantaste, por una espontaneidad apabullante y un sentido del humor salvaje.
En ese momento pensé que la vida es rara y que, a veces, por ser como somos (cretina, estirada y ridícula en mi caso), nos cerramos a gente que nos puede caer hasta bien, jajajaja. Cuánta gente se nos habrá cruzado y no hemos aprovechado la oportunidad de conocer, me pregunto cuando me pongo filósofa, jajajajaja. Pero esta vez el destino me ha dado una nueva oportunidad, que no pienso desaprovechar. Porque además de cretina y muy burra, no soy del todo tonta.
De ti, me quedo sin duda con dos cosas maravillosas; tienes una perra camaleónica (jajajajajaja) y has conseguido que la frase„las inclemencias del destino“ pase a los anales (jajajajajajaja) de la historia. Ay, mi cabeza!!!
Un beso, Jessi, bonita. Un beso a tu marido también, que debe ser un santo
martes, 25 de octubre de 2011
Lo Lilo
Nuestra hija es preciosa. No es que lo diga yo, que como progenitora no podría decir lo contrario. Lo es y punto (y seguido). Y como casi todas las guapas (menos su madre, jajaja), no es la gata más lista del mundo, pero oyes, la queremos igual. Además de no ser muy lista, Lilo tiene el don de la oportunidad muy atrofiado; me explico:
Resulta que en el palacete tenemos grandes ventanales situados en el jardin d'hiver (jajajaja) que dan a una terraza (que no es nuestra)... dicha terraza, da al tejado (mucho más abajo) de una casa de un solo piso. Bien, pues cuando llegamos a la residencia Czeschner/Herrón (jajajaja), nos vimos jodidos, porque claro, una cosa es que queramos mucho a la gata y otra que nos asemos de calor para que no se escape. Yo, como madre coraje (e histérica), tenía muchas pesadillas con que la gata se me fuera forever. El padre, que es mucho más listo y pragmático (pero muchísimo menos divertido, jajajaja), forró las ventanas con redes, por lo que las podíamos abrir, pero nuestra hija no se podía escapar; hasta aquí todo bien.
En Montpellier ha hecho sol hasta ayer... y una media de 28 gradazos que ya los querriais para vosotras (Gina, ya sé que tú me superas)... pero ayer, cayó la mundial. La zorra de mi gata, no tuvo a mejor que despegar una de las redes, aprovechando un descuido, y escaparse. Y claro, pues no nos dimos cuenta a los diez minutos, porque somos personas ocupadas (y mujeres de nuestra época) y nos pasamos el día trabajando (en la esquina, o en el bar, pero siempre dándolo todo).
A eso de las diez y media de la noche, decido ir a darle de cenar a mi hija... y al hacer memoria (que me cuesta) no recuerdo haberla visto en unas horas (pero si no estabas en casa, maricón, pensaréis vosotros, llenos de razón).
Lilo arriba, Lilo abajo, yo haciendo ruidos de gata para llamarla, chantajeándola con el sonido de la comida, que siempre funciona... en fin, todo muy digno, como os podéis imaginar.
Ya después de una hora, y con la que estaba cayendo, le digo a mi alemán, oye, no se nos habrá escapado? Y él, desde el sofá viendo una peli de HP (sí, Inyaki, sí) me espeta; qué va, mari, que estás paranóica (pero en su idioma, que es como más parco y mil veces más soso, también). Y entonces abro una de las ventanas y vuelvo a mi rutina de ruidos que solo entiende mi gata (lo siento, vecinos) y oigo, a lo lejos, un maullido. Raudo, veloz, patoso y preocupado, salto a la terraza y de allí (metro y medio, más mis dos de maricón) al tejado de la vecina. Y me encuentro a la pobre gata muerta de frío, mojada y medio atrapada (que no herida) bajo una especie de alambre del que no quiere/puede?/sabe? salir... Y en vez de sacarla al momento y sin pensarlo, voy y me echo a llorar sin remedio y sin fin (jajajajajajajaja).
Tuvo que venir Olaf, linterna en una mano, desesperación en la otra (viendo y oyendo el cuadro), y entre los dos capturarla y llevarla de vuelta con su familia, donde tiene que estar. Ella, una vez en casa, comió como si no hubiera un manyana y nos dedicó una cagada monumental (por grande y ruidosa) en su caja, que ella tiene una educación incuestionable, dignísima y carísima.
Me da a mí que esta gata, por muy alemana que sea, ha salido a su madre.
sábado, 1 de octubre de 2011
Así estoy yo sin ti
viernes, 23 de septiembre de 2011
For you
He tardado demasiado en escribir esta entrada; desde el cielo azul de Montpellier te pido mil disculpas. No sé si leerás este texto (de hecho, ni siquiera si sabes de la estúpida existencia de este absurdo blog), pero la deuda es mayúscula y yo intento ser buen pagador. Estamos todos de acuerdo en que soy un poco cafre y en que mis cagadas son mundialmente conocidas, pero, chicas, es que la última fue ya el acabáramos... Y como a vosotros me debo y para que esto sea un „gracias de corazón, querido amigo“ en toda regla, os pongo en antecedentes.
Llego yo, monísimo con mis (falsas) Channel de sol al aeropuerto de Palma con el fin de embarcarme hacia Barcelona, mientras arrastro, (diligente con mis patosos dos metros) mi maleta hacia el monitor para ver dónde hacer el check-in de Spanair. Vaya por delante que me pongo de mal café cada vez que huelo un aeropuerto, con lo cual imagino que miro con cara chunga hacia la pantalla y veo (con la misma cara de asco) que mi vuelo no aparece. Busco el print-out (jajajajajaja) y veo con sorpresa que el vuelo que compré es un Barcelona-Palma y no Palma-Barcelona. Fenómeno, pienso yo. Y en ese momento la cara de absurda rabiosa del principio, se convierte en una de horror sin límites y quiero gritar sin parar... Y para mejorar el cuadro, los sobacos y la calva empiezan a sudar... y sin perder esa dignidad desconocida por mí, me acerco hecho polvo al mostrador de Spanair, a punto de derramar las primeras gotas saladas... Y allí aparece DIOS. Dios es guapo y está sentado detrás de la ventanilla que le salva del mal aliento del resto de la humanidad. Dios se alegra de verme y me sonríe... yo, en ese momento no sé lo que hago (cuando me pongo nervioso hago cosas muy raras... cuando no, también), pero sé que le cuento lo que me ha pasado... y Dios, que es un cielo, me espeta:
-„Ay, cari... eres un desastre, ahora te lo arreglo.“
Nunca un „cari“ sonó tan bien desde que „cari“ existe. Y Dios, que es sabio, empieza a teclear en el ordenador (así como cien veces)... Y después Dios se pone un micro con orejera a lo Madonna, pero en vez de cantarme el „Like aVirgin“ tipo Susi (no le pega, la verdad, jajajajaja), llama a una companyera, y le dice que voy a ir por ahí. Ni cola hago para hacer el check-in, ni un euro pago por el billete nuevo... y encima „Priority Boarding (en inglés queda mucho mejor) y toda la pesca (pero sin olor a pescado).
Menos mal que había un cristal que nos separaba y que tú estabas currando, porque sino hubiera saltado dentro del mostrador, y te hubiera comido a besos.
Simplemente, gracias, Juanan; eres un amigo.
martes, 6 de septiembre de 2011
Life is a bitch, sometimes... And I am always a Drama Queen
Pues eso, que si no he escrito lately (intercalar palabras inglesas me parece el colmo del kitsch-horror con lo cual me fascina, por supuesto), es porque no estaba de humor. Agradezco vuestros correos insistiendo, pero solo puedo escribir cuando me apetece... y esta mañana, al levantarme, he leído un comentario de Chus Zamorano, y he decidido que aunque no tuviera ganas (porque la vida me ha castigado con un orzuelo que, entiendo yo que me da mucho carácter, pero que no me hace justicia porque tengo la pestaña tipo perro pachón) tenía que volver a arrancar. Y así lo he hecho.
Chicas (de ambos sexos), que estoy en Palma desde hace un par de semanas, que estoy muy bien... y que la semana que viene me volveré a Montpellier a darlo todo. Un beso a todas y si vais a ver la última de Almodóvar, llevaos el Hola!, que lo vais a necesitar como agua de mayo ( like water de May, jajajajajaja).
La que avisa no es traidora.