domingo, 13 de septiembre de 2015

Nunca mais

Correo mandado a Goldcar 

Estimados señores,

Me pongo en contacto con ustedes para transmitirles mi total disconformidad por el trato recibido por su empresa, Goldcar, el viernes, 04/09/2015. A continuación les relato el desafortunado incidente: 

El lunes pasado, 1 de Septiembre, mi hermana, XXX (en CC de este correo) hizo una reserva para el alquiler de un coche en el Aeropuerto de Valencia desde el viernes 04/09/2015 al domingo 06/09/2015 (la adjunto en .JPG para su información). 
Desgraciadamente, el mismo viernes 04/09/2015, Palma de Mallorca (que es donde vivimos) registró una de las peores tormentas que se recuerdan en los últimos años y desde la mañana se producían retrasos y anulaciones en el aeropuerto de Son Sant Joan. 
Nuestro vuelo (UX XXX), como todos los demás, sufrió demora y temimos que nuestra llegada tardía al aeropuerto de Valencia tuviera consecuencias en el alquiler del vehículo, ya que desconocíamos hasta qué hora estarían abiertas sus oficinas. 
Decidimos, por tanto, llamar al número de teléfono de atención al cliente que encontramos en internet (965233170) y avisamos de la situación a la señorita que amablemente nos atendió y que nos indicó que en caso de que llegáramos después de las 23:00h. tendríamos que pagar un recargo de 40,00€. Sin problemas, le contestamos, y añadimos que le confirmaríamos según pasaran las horas, ya que ignorábamos a qué hora saldría finalmente nuestro vuelo (puede confirmar lo que le digo con la copia de la grabación que seguro aún conservan, y de la que amablemente nos avisan al principio de la llamada). La tarde se convirtió en noche y volvimos a llamar... seguro que encuentran la segunda grabación también, donde confirmábamos que llegaríamos después del cierre de la oficia (23:00), que abonaríamos los 40€, pero que por favor nos esperaran. Otra amable señorita tomó nota, confirmó que no había problema, nos pidió que le diéramos el número de vuelo y que no nos preocupáramos, que nos esperarían, ya que con dicho número podían comprobar exactamente cuándo llegaba el avión. Hasta aquí, todo perfecto.  

A la 01:00 subimos al primer piso (tal y como nos habían dicho que hiciéramos) con tal de que la furgoneta nos recogiera. 5, 10, 15, 20 min... y allí no llegó nadie. Entonces, intentamos llamar al mismo número de antes, pero la grabación nos indicó que hasta las siete de la mañana no nos podían atender... Esperamos 25 minutos más (01:45 de la mañana) y, tras la indignación inicial tratamos de buscar una última y arriesgada solución (las posibilidades éxito eran ínfimas);  decidimos coger un taxi hasta la dirección de la oficina de Goldcar en el aeropuerto... Mala idea; estaban cerradas a cal y canto. Taxi de ida y vuelta a la terminal; 24 euros. 
En ese momento, ya perdidos y sumidos en una terrible decepción, vimos claro el futuro de nuestra noche; tocaba dormir en el aeropuerto. Mi padre (también en CC), que aunque esté estupendo, tiene 70 años, tuvo que intentar dormir en un banco de la terminal. Poseo fotos que ilustran el momento y que me niego a adjuntarles a este texto, pero que no dudaré en publicar donde considere oportuno (junto con este texto) en el caso de que no encontremos una solución amistosa. 
Afortunadamente, después de una búsqueda en internet supimos que a las cinco de la mañana (entre dos y tres horas antes que la competencia) se abrían las oficinas de Sixt, donde por un precio muy superior al de Goldcar, nos alquilaron un vehículo y pudimos emprender nuestro viaje (adjunto recibo).

De vuelta a casa, he decidido escribirles, ya que no salgo de mi asombro. Quiero pensar que lo ocurrido responde a una (fatal) actuación personal y que no es política de empresa dejar tirados a sus clientes, por muy tarde que lleguen... Pero tales errores tienen que tener consecuencias (para nosotros sin duda las tuvieron). Es por ello, que por un lado, exijo que Goldcar devuelva a mi hermana, doña XXX el importe íntegro de la reserva y cualquier gasto añadido que  puedan haberle cobrado (por ejemplo, los 40€ por llegar tarde). Pienso, también, que en compensación por el perjuicio causado, sería oportuno el abono por parte de Goldcar del alquiler del vehículo que tuvimos que alquilar en Sixt. El taxi de ida y vuelta a sus oficinas fue una opción personal (desesperada) que no creo oportuna reclamarles.

De no recibir respuesta, o desentenderse de los hechos sucedidos, me reservo el derecho a emprender las acciones legales que crea oportunas.

Cordialmente,

domingo, 15 de septiembre de 2013

Reset

Lo he intentado, os lo prometo. Lo he intentado mucho, muchísimo me atrevería a decir. En infinidad de ocasiones, me he sentado delante del PC con la clara idea de echaros algo de comer, aunque fuera poco, y así arrancaros una sonrisa (necesaria en estos tiempos que corren) y alimentar de paso mi ego que tiende a pasar hambre... El resultado es claro; más de seis meses en blanco, varias entradas que se me antojan irrecuperables (aunque guardadas en "borradores") y ese temor tan presente en los inseguros, que no hace sino crecer de forma exponencial según pasa el tiempo. El problema ha sido siempre el mismo; escribo algo, lo leo, lo detesto, lo cambio, lo reescribo, lo vuelvo a detestar: no hay humor por ninguna parte. Todo es negro en unos meses sin nubes. No lo entiendo, me cuestiono, me frustro, me detesto por haber borrado el primer trozo que, una vez leído el segundo, se me antoja que no era tan horrendo, fumo, me masturbo un poco para ver si eso me devuelve la inspiración y finalmente, lo dejo aparcado cerca del olvido, como casi todo. Y así he pasado los meses... sin entradas y volcado en el onanismo.

Sin embargo llevo días cuestionando mi método de trabajo (jajajaja). Si no soy capaz de escribir algo divertido, si mi lenguaje ya no es fresco y desvergonzado y si mi mente ya no es tan ocurrente como antes, mejor lo acepto cuanto antes, escribo lo que salga y me doy con un canto en los dientes.

Y hablando de humor y piñata (tema de rabiosa actualidad, jajaja), vamos con un blanco fácil; Annie Bottle... Tan risueña, tan divertida, tan fresca, tan maja, tan lista y sobre todo tan británica ella.
Ana, cariña... te perdono (a medias) que no sepas inglés (no eres la única, desgraciadamente)... te perdono también que te aprendieras el discurso tan de memoria que resultara menos natural que el mejicano de tu marido, te perdono incluso que fueras tan inmensamente torpe de no tener el ojo de ponerte los cascos de traducción simultánea y no entendieras la pregunta en inglés y me hicieras pasar un bochorno inconmensurable con tu respuesta al verte repetida en TODOS los zappings del universo... Eso te lo perdono.
Sin embargo, querida Botella, no te lo perdono todo... no mi amor. No te perdono que fueras elegida a dedo ("to be who is" como Paris Hilton en uno de los mejores Celebrities, jajajajaja) , que sigas casada con alguien a quien yo considero un asesino y al que defiendes con uñas y dientes (jajajaja), que tengas un mayordomo cuya única función es servir café en un ayuntamiento que ha costado la friolera de 500 millones de euros, que te vayas a la peluquería en coche oficial (Madrid tiene más de 250 coches oficiales!!!!!!???????!!!!!!) acompañada de tus guardaespaldas, etc... No nombro todos los etcéteras, por ser entre interminables e infinitos y por carecer de tiempo e interés, para qué nos vamos a engañar.
Y sobre todo, cariño, no te perdono que con la que está cayendo sigas teniendo esa mirada altiva, prepotente y soberbia (que parece de enseñanza obligatoria en tu partido) que nos regalas en cada aparición pública, como si se tratara de un ejercicio (simulado y asqueroso) de indulto colectivo.
Sí, Botella, sí. Nos hemos reído mucho de ti, de tu inglés y de tu torpeza. Y nos hemos reído (con ganas) teniendo en cuenta todo lo nombrado anteriormente, porque me da, querida amiga, que no soy yo el único que no te lo perdona.

De nada.

jueves, 10 de enero de 2013

Per molts anys

Eres muy marica, cariño. Eres tan inmensamente marica, que no eres marica y no hay cosa que a mí me pueda poner más burra que un marica, heterosexual. Pero aunque seas hetero, eres muy marica, mucho, que quede claro.

Nos conocimos en nuestros años mozos, en aquel tiempo pasado que siempre recordamos como mejor, aunque quizás no sea verdad. Éramos más jóvenes, más golfos, más gordos o delgados, igual de guapos, de majos, de altos... y menos listos, menos preparados y sobre todo, menos maricas; sobre todo, tú.

Y el tiempo, que así lo ha querido, ha decidido que años después sigamos contando el uno para el otro, aunque sea de forma virtual. Sé poco de tu vida... tú de la mía sabrás algo más por las sandeces que escribo en facebook, pero da igual. Da igual, porque sé que cuando nos juntemos de nuevo, que lo haremos, el tiempo habrá pasado en el calendario, pero no en el corazón. Y en seguida nos volveremos a reír de las mismas tonterías... tú de mí, que no es difícil, yo de ti y de lo marica que eres y los dos de nosotros y de lo absurdos que podemos llegar a ser.

Felicidades, Montxo. Me ha costado horrores no poner paréntesis... pero estás muy mayor y sé que te marean.


miércoles, 2 de enero de 2013

A.

Hablo (porque aunque no oiga su voz, me la sé de memoria) con la grandiosa A. vía correo electrónico sobre varios aspectos sinsentido (pero interesantísimos, como por ejemplo del tiempo tropical de Bilbao) y de repente llegamos a un tema de vital importancia (nos pasa pocas veces). Estamos de acuerdo en que, vale que el mundo en general no va del todo bien (entiéndase el eufemismo), PERO, que ya está bien de lamentaciones, de negatividad, de que todo sea oscuro, de ese pesimismo tan agobiante y tan terriblemente palpable. Que estamos hartas de oír lo maravilloso del pasado, de lo jóvenes y lozanos que éramos, de lo genial de nuestro ex-trabajo y de nuestra ex-vida, con nuestro ex-sueldo en nuestro ex-palacete (porque somos señoras de bien) en compañía de nuestro ex-perro. Tanto A (diosa donde las haya) como yo, hemos tenido que sacrificar MUCHAS cosas durante nuestra vida en busca de un futuro mejor y de ahí nuestro lema (del que también hablamos via mail), y que hemos decidido compartir contigo porque somos así de majas. Dice así:

Querida amiga;  entendemos que te disguste tu vida, que estés aburrida, muy asqueada, que los gases de tu pareja ya no te hagan gracia (es un decir), que tu trabajo (si es que tienes) no te satisfaga, que se te haya estropeado el coche (o que carezcas de uno) y que el transporte público te produzca alergia (a nosotras también), que estés frustrada porque te has puesto como una auténtica cerda durante las navidades (nosotras igual), que te dé asco tu casa, que odies el frío... chica, que lo entendemos todo y mucho de ello, también lo compartimos, PERO y aquí radica la auténtica diferencia (entre tú, querida amiga, y nosotras), hemos decidido dejar de quejarnos y entregarnos a un plan de acción, que como somos tan inmensamente generosas, también pasamos a compartir:

Si no te gusta tu vida, la cambias, cielo. Sí, bien sabemos que es difícil (que no imposible) y que es mil veces más sencillo lamentarse, PERO hija mía, ya has visto que eso no te lleva a nada. Si no hay trabajo en tu país, emigra, que nos da a nosotras que la Vírgen del Rocío no te va a salvar de la lista del paro, por mucho que se empeñe la ministra Báñez. Si no te gusta tu pareja, pues la dejas, o la cambias, o te vas a vivir a una comuna y practicas el amor grupal (del que somos fans, que no seguidoras), y si te molesta tu aspecto porque engulles cien mil calorías por día (o por hora), pues cierras el buche o te pones a correr un rato, bonita (gracias Loca de Mierda por esta frase genial). 

Y, si a pesar de todo, quieres seguir igual (estás en tu derecho amiga, faltaría más), haznos el favor de quejarte en silencio, como cuando tienes hemorroides... que ya está bien, no crees?

Acabamos esta entrada, redactada a cuatro manos, con una frase copiada de un blog genial (http://espacesinstants.blogspot.com.es/) y escrita por Almudena Grandes para El País:

 "Sean fuertes, por favor, y sean felices.
Porque la felicidad es la mejor manera de resistir."

Un beso,

Arrate y Dani
 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz Año

Después de haber vivido todos los años de adulto (jajajaja) fuera de Spain, me resulta curioso celebrar la Navidad en Palma. Desde que el primo de Rajoy negó el cambio climático, en la isla cada vez hace más calor en diciembre... yo creo que es solo para joder al líder (jajajajajajajajajaja) del PP y que es herencia del Schumacher, el personaje más socorrido de la historia de este país cuando una necesita una excusa. A lo que iba, que Navidad, lo que se dice Navidad, es lo que vivía yo en las Alemanias; bien de nieve, cantidad de frío, litros de vino caliente y mercadillos de Navidad (de los buenos) que crean un rollo kitsch-gélido-festivo que resulta delicioso.
En España, con la clara intención de joderte la existencia (la tuya, la de tu familia y hasta la de tu mascota), te aburren-matan-obligan al-suicidio-colectivo, con una cantidad ingente de villancicos; que si nos acusan de algo, que no sea de no tener espíritu navideño exagerado. Yo creo (en este momento, que seguro que después cambio de opinión) que todo es por falta de ambiente; como no hay nieve y tenemos playa y 20 gradazos, deciden aburrirte hasta el hartazgo con dichos cánticos. Si tienes suerte, interpretados por una coral de niños (y niñas) afónicos (as).. sino, con la cansina Mariah Carey. Y ya, si el destino ha decidido que lo tuyo es el sufrimiento eterno, se arrancan por las Nancys por los altavoces de:

- Radios públicas, radios privadas, radios piratas, centros comerciales, aviones de Iberia, baños públicos, tiendas y restaurantes chinos (en estos te suelen poner villancicos por la Celine Dion de ese país, que es el colmo de la modernidad y el afinamiento), sex shops, iglesias, gasolineras, consultas médicas, peluquerías y hasta en el Leroy Merlin, donde las empleadas se marcan (los paquetes, jajajaja) una coreografía de lo más femenina.

Y llega de repente el fin de año, con las uvas, las promesas y los ruegos para el año nuevo mientras te cagas en el que estás a punto de dejar... Y yo, en una dosis poco habitual de realidad, os cuento mi secreto; si la segunda parte de mi año ha sido maravillosa, es porque me lo he currado de lo lindo.
Y es que, querida amiga, he aprendido que los milagros empiezan en una misma.

Feliz Año, señoras.

jueves, 20 de diciembre de 2012

I am back

Soy bruta, muy bruta... brutísima. Soy tan inmensamente bruta, que (en ocasiones) me doy (mucha) rabia. Soy la contradicción hecha persona humana (y animala a veces, también) y como tal, tengo que remar a contracorriente con fuerte marejada. Y hablando de olas, me voy a atrever a desafiar mucho (porque además de bruta, soy MUY chula) al rebaño humano que me recomendó fervientemente ir al cine (y gastarme unos yuros que no poseo, porque además de chula, soy MUY pobre) a ver una peli que recomendaré a todo aquel que me pida consejo (porque además de pobre, soy falsa, muy, muy falsa... falsísima, me atrevería a decir).

El director de la peli, visionario él, nos avisa antes de incluso barajar la idea de acudir al cine, con su título, de que lo que vamos a ver es un bodrio en toda regla, pero como buen rebaño, desafiamos al oráculo y acudimos en tropel a ver "Lo imposible". Me quedo con el acertadísimo comentario de la desconocida compañera de butaca derecha: "Jo, tío... me duele la cabeza de aguantarme las lágrimas..."
 "Cuando pienso en los dineros que me he gastado (muchos, porque ir al cine para mí significa también comprar bien de palomitas y litraco, jajajajaja, de Zero), yo también quiero llorar" quise espetarle, pero me callé (por una razón aun desconocida y propuesta (tan solo a alumnos aventajados) como estudios superiores por Harvard.

Y es que además de bruta, contradictoria, chula, pobre y falsa (ahí es nada), sho (en argentino, que es como mucho más intenso) soy MUY lista, muchísimo más que todas vosotras juntas, dónde va a parar.

Pero todavía mucho más lista que yo (hay que tener valor) se creía la pija que aparcó el otro día en el Carrefour y que causó, sin ella pretenderlo, una de las escenas más maravillosas que consigo recordar. El principio me lo tendré que imaginar (también llamado inventar)porque aunque sea un ser superior (jajajaja), no poseo (todavía) el don de la ubicuidad.

Ella llega, monísima (digo yo) con su 4x4 (cómo no) y sus mechas (jajajaja) recién pintadas por Jean Luis (su peluquero de absoluta confianza) y piensa (es un decir) que como son las dos de la tarde y el párking está muy vacío, dejará el coche lo más cerca de la puerta posible, total (se dice ella), son dos minutos y a nadie le importará que le robe un sitio a un minusválido. La pija (hecha un pincel), se dirige (diligente, ella) con sus tacones de infarto al centro comercial y allí desaparece y tarda pelín demasiado para evitar el descalabro (ignoro lo que le pasa, pero quiero pensar que le da un apretón de esos terribles con retortijón incluido).
Y el descalabro se manifiesta primero en un coche de policía... y acto seguido en una estupenda grúa... Y en ese momento salgo yo (cigarro en la boca) y veo la siguiente estampa:

El chulazo (sí, sí y sí) engancha el 4x4 con una destreza que ya la querría yo para mí y empieza, poco a poco a poco a remolcarlo, mientras el policía (otro chulazo, aunque algo menos que el primero) le despacha una multa divina. La pija acaba lo que estuviera haciendo (ejem, ejem) y sale (ignorando el cuadro que se va a encontrar) de nuevo como con prisa hacia su coche y ahí de la boca de la pija empiezan a salir improperios en forma de frases que siempre acaba con un "esto es increíble" o "se lo juro, de verdad". En ese momento, creo ver media sonrisa en la cara del policía y sé (porque soy muy lista, como ya os he dicho) que está disfrutando con la escena casi tanto como yo, y que o la pija paga la multa ipso facto, o bye bye dear car.
Instante seguido, ella (la pija) se pone a hablar por teléfono, el policía la interrumpe, ella le grita algo que no consigo a entender (porque hay algunos agudos que solo los gatos alcanzan a oír), el de la grúa mira al policía, el policía le guiña un ojo (bueno, esto igual me lo acabo de inventar) y él arranca el motor y se lleva al 4x4 sin ninguna piedad y ante la mirada atónita de la rubia, que, muerta de la ira, intenta salvar su dignindad mandando whatsapps (los sms solo los utilizan los pobres) con su Iphone 5 ("es que no me lo puedo creer" oigo que le ordena escribir a Siri) mientras el rebaño que está presenciando la escena, cierra el acto con un ensordecedor aplauso y a mí se me cae una lagrimilla de la emoción.

 Y es que, señoras mías, muy en el fondo y aunque no me gustara "lo imposible", soy todo un sentimental.

viernes, 16 de marzo de 2012

Sisters sin conocernos

Dos amigos súper intimísimos, que por supuesto me conocen muy bien (como no podía ser de otra manera), me han recomendado un blog. Yo, que soy medio lerda, ridícula, estúpida, iletrada, ignoranta y muy inepta para las nuevas tecnologías, evidentemente no lo conocía. Pero esto, señoras (de los dos sexos) es un filón; una mina, un universo, una galaxia, una vía lactosa (jajajaja) que nadie falto de moral, principios, prejuicios y gloria podía no idolatrar... Es decir; yo. Un dos tres, responda usted otra vez.
Es atrevida, directa, grosera, malhablada, alabada, detestada, promiscua, incisiva, extravagante, estupenda, clara, prodigiosa, asquerosa, maravillosa, es... Es todo lo que algunas somos, pero lo que jamás hemos osado decir (cosa rara). Es simplemente, queridas amigas, auténtica. Como usted y como yo, solo que ella se atreve a plasmarlo. Podría ser una conversación de domingo entre amigas (rollo sex in the city, pero sin mariconadas, jajaajajajajajajajajajaa), recordando las miserias de la noche pasada en voz alta, en un café donde todos nos entienden (o, no), pero donde nadie nos conoce (aunque se atrevan a juzgarnos con o sin razón).
Yo, señor@ mía, me considero absolutamente fans. Para todas ustedas, la más grande en su género:

http://yofollecontigo.tumblr.com/

PD: No os recuerda su última entrada un poco a la que yo escribí hace tiempo?

http://inacabable.blogspot.com/2011/05/he-vuelto.html

Sí; yo también creo que somos gemelas, jajajaja.