martes, 25 de octubre de 2011

Lo Lilo

Nuestra hija es preciosa. No es que lo diga yo, que como progenitora no podría decir lo contrario. Lo es y punto (y seguido). Y como casi todas las guapas (menos su madre, jajaja), no es la gata más lista del mundo, pero oyes, la queremos igual. Además de no ser muy lista, Lilo tiene el don de la oportunidad muy atrofiado; me explico:

Resulta que en el palacete tenemos grandes ventanales situados en el jardin d'hiver (jajajaja) que dan a una terraza (que no es nuestra)... dicha terraza, da al tejado (mucho más abajo) de una casa de un solo piso. Bien, pues cuando llegamos a la residencia Czeschner/Herrón (jajajaja), nos vimos jodidos, porque claro, una cosa es que queramos mucho a la gata y otra que nos asemos de calor para que no se escape. Yo, como madre coraje (e histérica), tenía muchas pesadillas con que la gata se me fuera forever. El padre, que es mucho más listo y pragmático (pero muchísimo menos divertido, jajajaja), forró las ventanas con redes, por lo que las podíamos abrir, pero nuestra hija no se podía escapar; hasta aquí todo bien.

En Montpellier ha hecho sol hasta ayer... y una media de 28 gradazos que ya los querriais para vosotras (Gina, ya sé que tú me superas)... pero ayer, cayó la mundial. La zorra de mi gata, no tuvo a mejor que despegar una de las redes, aprovechando un descuido, y escaparse. Y claro, pues no nos dimos cuenta a los diez minutos, porque somos personas ocupadas (y mujeres de nuestra época) y nos pasamos el día trabajando (en la esquina, o en el bar, pero siempre dándolo todo).

A eso de las diez y media de la noche, decido ir a darle de cenar a mi hija... y al hacer memoria (que me cuesta) no recuerdo haberla visto en unas horas (pero si no estabas en casa, maricón, pensaréis vosotros, llenos de razón).

Lilo arriba, Lilo abajo, yo haciendo ruidos de gata para llamarla, chantajeándola con el sonido de la comida, que siempre funciona... en fin, todo muy digno, como os podéis imaginar.

Ya después de una hora, y con la que estaba cayendo, le digo a mi alemán, oye, no se nos habrá escapado? Y él, desde el sofá viendo una peli de HP (sí, Inyaki, sí) me espeta; qué va, mari, que estás paranóica (pero en su idioma, que es como más parco y mil veces más soso, también). Y entonces abro una de las ventanas y vuelvo a mi rutina de ruidos que solo entiende mi gata (lo siento, vecinos) y oigo, a lo lejos, un maullido. Raudo, veloz, patoso y preocupado, salto a la terraza y de allí (metro y medio, más mis dos de maricón) al tejado de la vecina. Y me encuentro a la pobre gata muerta de frío, mojada y medio atrapada (que no herida) bajo una especie de alambre del que no quiere/puede?/sabe? salir... Y en vez de sacarla al momento y sin pensarlo, voy y me echo a llorar sin remedio y sin fin (jajajajajajajaja).

Tuvo que venir Olaf, linterna en una mano, desesperación en la otra (viendo y oyendo el cuadro), y entre los dos capturarla y llevarla de vuelta con su familia, donde tiene que estar. Ella, una vez en casa, comió como si no hubiera un manyana y nos dedicó una cagada monumental (por grande y ruidosa) en su caja, que ella tiene una educación incuestionable, dignísima y carísima.

Me da a mí que esta gata, por muy alemana que sea, ha salido a su madre.

sábado, 1 de octubre de 2011

Así estoy yo sin ti

A veces soy súper borde, arisca, e incluso puedo llegar a ser megadesagradable. Quiero pensar que no pasa a menudo, pero no las tengo todas conmigo (para ser sincera). Hay días, incluso, en los que me pregunto cómo podéis soportarme, porque no me aguanto ni yo (a mí misma). Como dice mi santa Colo, hay días en los que hubiera sido mejor no levantarse de la cama (ahora que ya no duermo sobre cartones...). Pero vamos a lo que vamos, que me pierdo yo solita. El otro día me porté como una auténtica zorra, cuando me dijiste que te escribiera una entrada en el blog... Y no tuve mejor respuesta (tengo un pronto que ya lo querría para ella Belen Esteban), que decirte que cuando te lo merecieras, la tendrías. Vivan los mecanismos de autodefensa, señoras mías. Y es que esto YA estaba pensado, comido digerido y casi c... En fin, vamos a dejarlo, que me pongo escatologiquísima bien rápido. Como estás fatal de la cabeza y tienes un gusto tan pésimo que te gusta este absurdo blog, había pensado dedicarte un texto, que sea para ti, para siempre.
Hoy es tu día; estarás pletórica reciclando un outfit (jajajajajajajajajajajaja) venido de mi ridículo armario, rodeado de tus queridos, celebrando tu entrada a la edad adulta... He pasado toda la semana triste por no poder festejar ahí contigo, recordándote lo absurda que eres y lo importante que eres para mi estúpida existencia. Pero la vida es así, y aunque no esté de cuerpo (obeso) presente, quiero recordarte que has estado (desde que te conocí, que todavía no soy Oda Mae Brown) estás y estarás siempre en mi corazón.

Querido Iñaki, gracias por existir. Muchas felicidades, te quiero mucho.

viernes, 23 de septiembre de 2011

For you

He tardado demasiado en escribir esta entrada; desde el cielo azul de Montpellier te pido mil disculpas. No sé si leerás este texto (de hecho, ni siquiera si sabes de la estúpida existencia de este absurdo blog), pero la deuda es mayúscula y yo intento ser buen pagador. Estamos todos de acuerdo en que soy un poco cafre y en que mis cagadas son mundialmente conocidas, pero, chicas, es que la última fue ya el acabáramos... Y como a vosotros me debo y para que esto sea un „gracias de corazón, querido amigo“ en toda regla, os pongo en antecedentes.

Llego yo, monísimo con mis (falsas) Channel de sol al aeropuerto de Palma con el fin de embarcarme hacia Barcelona, mientras arrastro, (diligente con mis patosos dos metros) mi maleta hacia el monitor para ver dónde hacer el check-in de Spanair. Vaya por delante que me pongo de mal café cada vez que huelo un aeropuerto, con lo cual imagino que miro con cara chunga hacia la pantalla y veo (con la misma cara de asco) que mi vuelo no aparece. Busco el print-out (jajajajajaja) y veo con sorpresa que el vuelo que compré es un Barcelona-Palma y no Palma-Barcelona. Fenómeno, pienso yo. Y en ese momento la cara de absurda rabiosa del principio, se convierte en una de horror sin límites y quiero gritar sin parar... Y para mejorar el cuadro, los sobacos y la calva empiezan a sudar... y sin perder esa dignidad desconocida por mí, me acerco hecho polvo al mostrador de Spanair, a punto de derramar las primeras gotas saladas... Y allí aparece DIOS. Dios es guapo y está sentado detrás de la ventanilla que le salva del mal aliento del resto de la humanidad. Dios se alegra de verme y me sonríe... yo, en ese momento no sé lo que hago (cuando me pongo nervioso hago cosas muy raras... cuando no, también), pero sé que le cuento lo que me ha pasado... y Dios, que es un cielo, me espeta:

-„Ay, cari... eres un desastre, ahora te lo arreglo.“

Nunca un „cari“ sonó tan bien desde que „cari“ existe. Y Dios, que es sabio, empieza a teclear en el ordenador (así como cien veces)... Y después Dios se pone un micro con orejera a lo Madonna, pero en vez de cantarme el „Like aVirgin“ tipo Susi (no le pega, la verdad, jajajajaja), llama a una companyera, y le dice que voy a ir por ahí. Ni cola hago para hacer el check-in, ni un euro pago por el billete nuevo... y encima „Priority Boarding (en inglés queda mucho mejor) y toda la pesca (pero sin olor a pescado).

Menos mal que había un cristal que nos separaba y que tú estabas currando, porque sino hubiera saltado dentro del mostrador, y te hubiera comido a besos.

Simplemente, gracias, Juanan; eres un amigo.

martes, 6 de septiembre de 2011

Life is a bitch, sometimes... And I am always a Drama Queen

SHO (léase con acento argentino, que queda como más trágico), que hasta el año pasado pensé que la vida es una fiesta (no solo lo pensé, también lo viví) y que me invitaron para pasármelo churruqui, resulta que llevo una temporada sin entrada (y sin estar apuntado en lista, que es el horror más absoluto y el hundimiento de cualquier maricón que se precie). Imagino que lo mismo sintió Paco Porras (qué analogismo tan maravilloso, jajajajajaja), cuando de un día para otro le vetaron de Telecirco y jamás nadie se volvió a acordar de él. Viva el drama, señoras.
Pues eso, que si no he escrito lately (intercalar palabras inglesas me parece el colmo del kitsch-horror con lo cual me fascina, por supuesto), es porque no estaba de humor. Agradezco vuestros correos insistiendo, pero solo puedo escribir cuando me apetece... y esta mañana, al levantarme, he leído un comentario de Chus Zamorano, y he decidido que aunque no tuviera ganas (porque la vida me ha castigado con un orzuelo que, entiendo yo que me da mucho carácter, pero que no me hace justicia porque tengo la pestaña tipo perro pachón) tenía que volver a arrancar. Y así lo he hecho.

Chicas (de ambos sexos), que estoy en Palma desde hace un par de semanas, que estoy muy bien... y que la semana que viene me volveré a Montpellier a darlo todo. Un beso a todas y si vais a ver la última de Almodóvar, llevaos el Hola!, que lo vais a necesitar como agua de mayo ( like water de May, jajajajajaja).

La que avisa no es traidora.

jueves, 4 de agosto de 2011

Cambio de sexo

Yo siempre me había negado a pertenecer a esa raza de maricones que dicen que si fueran tías serían muy putas. Y es que suelen ser (ya de por si) un grupo de zorras de cuidado presuntamente (dato incomprobable) más promíscuas que LA VENENO. Yo, que no me callo una, les miraba a la cara (con intensidad) y les espetaba (así, de un golpe y sin respirar); „más puta todavía, carinyo? Pero si has visto más culos que el asiento de un taxi., hija mía, que tienes Cum Laude en prepucios y matrícula de honor en sexo grupal. Que Durex te ha dado el premio a la mejor clienta... del siglo. Yo de verdad creo que ya vas sobrada, bonita. No seas tan inmensamente acaparadora“.

En cambio, ahora las entiendo perfectamente y me arrepiento de haber sido una víbora despiadada. Y es que el chulo heterosexual en Montpellier está mil veces más bueno que las M&M’s (momias y monstruas) que me encuentro en el ambiente. Y claro, a una, de repente le gustaría, a veces, ser mujer... pero mujer a tiempo parcial, claro... Yo solo me quiero quedar con las cosas buenas... porque paso de que mis genitales sangren una vez al mes, o de ser ninguneada en el trabajo... o de cobrar menos... o de todo ese machismo asqueroso que desgraciadamente sigue existiendo.

Yo quiero ser tía cuando a mí me apetezca... y tener el envoltorio actual (que podría ser mucho peor) el resto del tiempo. Una opción sería hacerme travesti, porque cuando te la peta eres mujer, y cuando no, hombre, pero claro con mis dos metros de maricón y estas espaldas, a ver qué chulo se atreve a sacarme a bailar una de Sergio Dalma(jajajajajaja). Por otra parte, y ahora que lo pienso el cupo de la feminidad lo tendría completamente cubierto (por razones obvias), pero me tendría que afeitar la barba... O dejármela y trabajar en un circo. Y eso sí que no, que ya hay mucha absurda a mi alrededor.

Hace poco a mi hermana le salieron unas manchas en la piel y fue al dermatólogo, que le dijo que no era nada grave. Bien, pues me han salido exactamente las mismas. No podía ser yo menos, por favor. Pues al comentárselo a mi sister, me suelta; „yo creo que lo tuyo no tiene remedio, maricón, porque esas manchas le salen a las mujeres con la edad y son debidas a ciertos cambios hormonales... o sea que yo de ti, me lo hacía mirar porque en dos días te crecen unas tetas de impresión y te enteras... Ah, y ya vas pensando cómo se lo cuentas a los papás, que yo estoy de vacaciones y paso total de tu rollo, que ya me tienes cansada.“

Kafka, here I come!

martes, 19 de julio de 2011

Sol, playa y calor... o todo lo contrario

Soy una zorra. Bueno, mejor dicho, soy una pedazo de zorra. No ejerzo a tiempo completo, pero eso no quita que sea una zorra de todos modos. Detrás de este aspecto de ninyo bueno con sonrisa angelical y siempre dispuesto a ayudar, se esconde nada menos que sor satanasa camuflada. Y es que a veces soy más mala que Aída Nizar... me explico que no me gustan las malentendidas (jajajaja); a mí, de vez en cuando, me da por reírme de las desgracias ajenas. Nunca de las graves (porque soy una zorra, no una hija de puta), pero algunas leves sí que me hacen mucha gracia... Como muestra, un resbalón. A quién no le hace gracia una buena hostia de un desconocido (si es amigo, mucho mejor) por la calle? Yo me meo. De hecho, a veces me corto de ir a levantarles del suelo, porque no me controlo, y me da mucho corte reírme en sus caras. Recuerdo una vez que eso me sucedió a mí ("eso" me hizo mucha menos gracia, por supuesto). Era verano y había obligado a mi santa madre a comprarme un conjunto de lino blanco (que iba a combinar con unas chanclas divinas que todavía tengo) para salir (bien ridícula) ese fin de semana. Bien, pues así fue... Era todavía la época en la que ir al banyo del Black Cat (ese antro llamado discoteca) era más peligroso que seguir las directrices del papa en cuanto al uso del condón. Pero claro, una tiene que mear en algún momento (sobre todo si tu apodo es Boba Esponja)... y bajé las escaleras de ese garito... y llegué a la planta de abajo (donde un váter (preciosa palabra) se había roto y había anegado el suelo)... y resbalé... y me caí con mis dos metros de maricón en ese suelo lleno de agua de color negro y olor apestoso... y el lino blanco rapido absorbió todo el charco... y eso fue un cuadro muy grande, porque además el banyo estaba situado al lado del cuarto oscuro y el batacazo no solo lo vio el 60 % de la disco, sino que también lo oyeron... Y claro, lo peor es que después, disimular es imposible (el lino se pone fatal cuando se llena de mierda, jajajajaaja)... y ligar, mucho menos (claro). Creo que desde ese día, me llaman Miss Cloaca; que es un mote precioso y me encanta.

Bueno, a lo que iba; que soy una zorra. Y es que desde ayer hace mal tiempo en Montpellier... y eso sí que me hace gracia. Es como cuando hace frío en Mallorca, o llueve en Canarias. Me descojono. Y es que me imagino esas hornadas de turistas (de los pobres), que han pillado un last minute y han pagado dos duros por ir al sol, en una habitación de 6 metros cuadrados que comparten con sus dos hijos (gordos) y su marido (que ronca y apesta). Y claro, si hace buen tiempo, pase, porque se van a la playa, donde los ninyos juegan y se queman al sol (si son holandeses se quedan rosas, como cerditos que es una cosa que me hace mucha gracia también), mientras el marido se empalma boca abajo viendo las tetas de la vecina de toalla y la senyora suenya con un futuro mejor muy lejos de su familia (que es una cosa que hacen las mujeres a menudo, según mi amiga Lo Ana).

Pero, claro, si hace malo... ahí es cuando empiezan los problemas para ellos y las risas para mí, porque me imagino a esa familia, en ese hotel infame, con esa comida infecta y ese alcohol de garrafón, metidos en esa habitación de 6 metros cuadrados durante esos días de mal tiempo y es que meo. El anyo pasado llovió durante toda la Semana Santa en Palma de Mallorca y a mi madre, (que es tan buena como yo), le hizo mucha gracia, porque las procesiones no pudieron salir... y los turistas, tampoco.

lunes, 20 de junio de 2011

Voley (playa)

La bendita alcaldesa de Montpellier quiere volverme loca... y lo está consiguiendo. In fact (qué culta soy, madreee), cada día se supera la muy perra. Su última y genial idea ha sido montar una pista de voley playa a escasos 10 metros de mi casa, en plena plaza de la Comédie... maldita la hora (el minuto y el segundo, también). Abogar por el deporte entre los jóvenes me parece un acierto de antemano, pero que eso signifique que con solo salir a la calle una banda de chulazos descamisados distraiga las obligaciones diarias estipuladas con mi alemán, se me antoja mucho peor. Bueno, vaya por delante que me parece una idea supertotal, pero a mi otro yo le parece pelín regular. Vamos, que nos tiene envueltos en una mezcla de catarsis personal, ataque de nervios y embolia de leche (ay, mamá, jajajaja) .

Y es que yo soy así. Yo, o lo doy todo, o me lo quedo para mí para siempre. Las medias tintas no son lo mío. Soy maniqueo, hedonista (hasta la médula), y perra, muy perra.

Bueno, pues resulta que los organizadores del torneo ya me conocen... y es que me ven a diario (y por supuesto no paso desapercibido); gafas de sol grandes (imprescindibles, si quieres ser alguien), pamelón (porque yo con estoy sementales me creo en Ascot), faldita corta y plisada, camisa de franela, piernas cruzadas y olé. Un cuadro, vaya.

Bromas aparte, me encanta Montpellier, porque cada semana la santa (a partir de ahora, mote para la alcaldesa), tiene una idea nueva, más divertida, más estupenda y más pornográfica que la anterior.

Con qué nos sorprenderá el lunes que viene, senyoras?

Os dejo, que tengo un compromiso en la playa (zona dunas, por supuesto).